30 diciembre 2010

En homenaje a BLOG

Desde aquí, deseo homenajear a "BLOG", un perro mallorquín, ignoro de que raza, que percatándose de que la vivienda estaba en llamas, despertó a toda la familia, que solo tuvieron tiempo de salir muy rápido a la calle, quedando su salvador canino, como pasto de las llamas, quemado en vida.

Una vez más otro perro ha dado testimonio de lo que ama a su familia de humanos...

Continuamente, se oyen o ven ejemplos de la abnegación de estos seres también creados por Dios... Nunca dudan en dar la vida por nosotros, y también han demostrado ser el mejor compañero de juegos y la mejor niñera... Permiten que en su día a día, los invidentes, no tengan que depender de otras personas... También, cada vez más, se están adiestrando perros para cuidar a tetrapléjicos... Y no olvidemos tampoco su utilidad para encontrar cuerpos vivos o muertos, cuando hay grandes catástrofes en los que quedan sepultados bajo tierra o en el río, pozo, o mar... Dan muchísimo por muy pocos: pienso o sobras de la comida, una camita, un paseito diario con su amado humano y ya está, ni vacaciones, sueldos, horas extras, ni huelgas, etc...

Aún siento un nudo en la garganta cuando recuerdo el caso de un anciano, que murió hace seis años. Tenía dos perritos salchicha iguales, posiblemente hermanos. Con la actividad de organizar los funerales, entierro, y demás; la familia olvidó temporalmente su existencia. Siete días después cuando acabó todo, el nieto del finado recordó que no los había visto y fué a la casa del abuelo donde creyó que los encontraría, pero no estaban ahí, indagó, buscó, ¡nada!, parecía que se los había tragado la tierra... Cuando decidió darlos por perdidos, fue a la tumba del fallecido con unas flores... Allí sobre la helada losa, encontró los dos canes, ya recién fallecidos, que inexplicablemente supieron encontrar el rastro de su dueño durante el traslado a kilómetros de la que fue la vivienda de los tres...

Y la raza humana ¿que hace?, torturarlos, abandonarlos, matarlos de hambre y sed, encerrarlos en balcones estrechos sin protección contra la lluvia, el sol o el viento; asesinar a sus hijos en cuanto nacen; o separarlos definitivamente de ellos, sin haberlos destetado; o peor aún, meterlos cachorros aún vivos en una bolsa de plástico y tirarlos vivos al contenedor de basura, donde gimen asustados, hambrientos, fríos, no olvidemos que pasan del interior calentito de sus madres al terrible frío de la calle o del container, mientras la madre impotente los oye, y soporta el dolor de sus ubres llenas del preciado líquido dador de vida, que tanto necesitan los cachorritos, que al final perecen destrozado por la maquinaria prensadora del colector municipal de deshechos.

Deberían desaparecer las perreras, los mal llamados "refugios", que lo único que hacen es condenar a muerte injusta a seres que fueron abandonados por sus dueños, o un día jugando salieron a la calle y se perdieron.

No puedo poner una foto de este inolvidable salvador, pero aquí dejo unos videos bajados de YOUTUBE, que demuestran ser mejor que los humanos.