Hoy tengo que ceder un poco de mi espacio, a un colega que tuvo peor suerte.
Nacieron tres gatitos del mismo color como la arena de la playa, en una casa muy grande, como fueron distribuidos en casas cercanas, tuvieron el privilegio, como yo, de no tener que separarse, era un gatazo grande y gordo, muy bien cuidado al principio, con su flamante cabellera y sus preciosos ojos grandes de color miel.
Pero, un mal día, sus dueños, que tantos privilegios y comodidades le habían proporcionado, se cambiaron de casa, no se donde viven ahora, pero se dejaron a mi amigo Areno ¡en la calle!...
Tuvo cuanto necesitaba al principio, ahora no sabe buscarse la vida, no sabe cazar, no tiene un "pipicat" para hacer sus necesidades, y el pobre lo más parecido que encuentra en la calle, es debajo de los coches, ¡están tan sucios!, que allí se desahoga... Pero los autos se van, y dejan a la intemperie estas molestas masas de porquería, lo pisan los peatones y se enfadan, está perseguido y golpeado por los vecinos que no le quieren, bueno hay una, la tonta de Bel, ella siente compasión y a escondidas le da de comer... Entonces los vecinos la quieren denunciar, y la amenazan e insultan...
Antes tenía una hermanita que corrió la misma suerte, porque seguía con él en la misma casa que nació. La engancharía alguna moto o coche porque le levantó la piel de todo el lomo, como si llevara una faja de unos quince centímetros roja, su propia carne, y la piel le iba colgando por el suelo, mi ama consiguió curarla, cuando estuvo completamente bien, delante de mi casa, pasó un coche muy rápido y la atropelló, la gatita quería despedirse de su bienhechora, mi ama, pero la muerte llegó antes y cuando llegó mi humana la encontró tendida ya sin vida, en un charco de sangre en la puerta de mi casa. Varios gatos custodiaron su sangre, durante toda la noche, y aunque la sangre ya había desaparecido del suelo, su amor platónico estuvo postrado tres días y sus noches en el lugar donde ella murió, junto a mi puerta.
Es desde entonces que Areno, anda por mi calle, buscando el favor de mi cuidadora y agradeciendole con mimos cuanto hace por él... Pero está en busca y captura, lo quieren llevar a matar, ¡condenarle a muerte por haber sido abandonado en la calle! nunca comprenderé a los humanos.
La solución sería dejarlo en casa, pero así como mi ama lo quiere un montón, la otra le da patadas, y mi ama no quiere que nadie le de patadas.
Hace poco, Areno descubrió una casa abandonada y se instaló, estaba calentito, y no se mojaba, como allí no entraba nadie, estaba tranquilo, además mi Bel le llevaba comida... La semana pasada demolieron esta casa, otra vez no tiene techo...
Hoy le he visto, completamente mojado de la lluvia y cojeando, apenas podía andar...Pero creo que más le dolía su tristeza... Esta mujer tontorrona, con la que vivo y dice que es mi dueña, lo hizo entrar, y con un trapo lo secó como pudo desde su silla de ruedas, pero el gato pidió puerta y se fue.
Yo reconozco que he sido bastante cabrón, tengo que mantener orden en mi casa y si entra un gato de la calle lo expulso sin remordimientos, pero ayer solo quería lamer su bonita melena para que se secara y entrara en calor, al verme se asustó y por eso quiso irse...
Por eso te recuerdo LOS ANIMALES NO SOMOS JUGUETES QUE SE USAN Y TIRAN, PARA ESTO ESTÁN LOS PELUCHES.
NO COMPRES ANIMALES POR FAVOR Y SI LOS COMPRAS QUE SEAN PARA TI TODA SU VIDA.