30 enero 2009

TELE 5

  Es bochornosa la falta de respeto de que hace gala TELE 5 a los espectadores, entre los que me incluyo, mal me pese.

Soy consciente y no tengo vergüenza en publicarlo, SOY TELEADICTA.

  Y mi adicción se multiplica con algunos, que no todos, los seriales de TELE 5. Por ejemplo casi tres años, desde que comenzó, con Yo soy BEA…

  Reconozco que el equipo de guionistas, tiene algunos elementos geniales, es como si Ibañez, el creador del famoso botones Sacarino, estuviera moviendo los hilos, creando situaciones verdaderamente hilarantes, haciendo realmente ameno lo que podría pasar por un folletín, típico de los culebrones venezolanos… Porque si ves la serie, querido lector o lectora, no me digas que el actual Diego Light de la Vega con su orondo esclavo Olarte, ¿no te recuerdan a Pepe Gotera y Otilio.? Además,  insultan a la inteligencia, por ejemplo en las gemelas… Vale, Rebeca tuvo un accidente y Sara aprovechó para usurpar su personalidad, ¡desastroso el planteamiento!... Vale que Rebeca perdió la memoria, más por despertarse rodeada de gente totalmente desconocida, que por el accidente en si. Imagina que te despiertas en una cama de hospital y te han cambiado la madre, el padrino, el novio, la casa… ¡TODO!… Ès para perder la cabeza… Pero y la otra? ¿Como pueden creer que nos tragamos que un novio no reconoce que le han cambiado la novia, o que unos padres no se dan cuenta de que les han cambiado la hija? ¡Y encima resulta que las actrices, tampoco son gemelas! ¡ni siquiera son hermanas… Y se nota…  ¡Claro que se nota! Sara que hace de Rebeca, tiene la cara alargada y Rebeca, que ocupa el lugar de Sara tiene cara de luna, redonda y arrastra las eses. Y a pesar de eso, como lo colocaron a la hora que debían emitirse las peripecias de Be, y nunca se sabe a que hora la pondrán, no me atreví a apagar el televisor y poco a poco me fui enganchando, pues ¡lo cortan sin la más mínima explicación! ¿Que paso?

  Pero lo que más me indigna, ya voy al grano, son los continuos cambios de horario, y el excesivo paquete de publicidad, a lo que va unido la propia auto propaganda propia de la cadena, y encima estos mini documentales que repiten hasta la exasperación cada 15 minutos, con lo que consiguen que los intermedios duran más que los espacios entre intermedio… Vamos, que entre anuncio y anuncio nos dejan un trocito de novela.

Señores de Tele 5, a pesar de los 4000000 de parados, si tuvieran algo de formalidad, no cambiaría a diario la parrilla. De esta manera podríamos grabar los programas al menos. Desde que empezó lo de Bea, por citar el ejemplo de antes, se ha emitido entre las cuatro y las siete de la tarde.

¿Acaso los espectadores, los que permitimos que esta cadena sea líder en audiencia, no merecemos ningún respecto? ¡Vaya forma de agradecernos la fidelidad a la cadena!